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INFORMACIóN TURíSTICAHISTORIA19 SEPTIEMBRE 2019

HISTORIA

Cuando la Corona de Castilla inició la conquista de las Canarias (s. XV), Tenerife y el resto de islas del archipiélago estaban habitadas por los guanches, denominación que en un primer momento sólo hacía referencia a los habitantes de Tenerife, pero que luego se generalizó a los del resto de Canarias, que vivían al estilo del paleolítico.

De origen probablemente bereber, los guanches estaban dedicados a la agricultura y la ganadería y habitaban en cuevas naturales. Se supone que desconocían las artes de la navegación, lo que provocó un desarrollo aislado de cada una de las islas. 

Cuando los conquistadores españoles llegaron a Tenerife, la isla estaba repartida en nueve pequeños reinos o menceyatos y, al mando de cada uno, existía un mencey. Durante la conquista, los guanches de Tenerife se opusieron  a su dominación, pero el superior poderío militar de los castellanos provocó finalmente su anexión a Castilla en el año 1496 con la victoria sobre Bencomo, mencey de Taoro, lo que hoy es el Valle de La Orotava. Tras la conquista, muchos de los guanches supervivientes fueron destinados a la esclavitud y trasladados a la Península Ibérica. El resto asimiló las costumbres y la religión de los conquistadores.

La conquista del archipiélago se había iniciado formalmente en 1402, con las incursiones de Jean de Bethencourt y Gadifier de la Salle, en nombre de Enrique III, en Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro, tierras que anexionaron con cierta facilidad a Castilla. Fernán Peraza hizo lo propio con La Gomera.Tenerife fue la última isla que se conquistó tras una lucha sangrienta. Sin embargo, los españoles, mandados por el adelantado Alonso Fernández de Lugo, también  sufrieron alguna derrota espectacular como la de La Matanza en 1494. Un año después, Fernández de Lugo regresa con un nuevo ejército y cambia la suerte en el campo de batalla.

Esta isla ha estado unida a América como paso obligado de las naves hacia el nuevo continente descubierto por Cristóbal Colón, lo que hizo que los canarios participaran activamente, como colonos, en el nacimiento de naciones y ciudades.  Ciudades como Montevideo, Sao Paulo y San Antonio de Texas, fueron fundadas por familias canarias.

Ya en 1797, el almirante británico Horatio Nelson trata de tomar Santa Cruz de Tenerife, aunque es derrotado por el general Gutiérrez y pierde un brazo en la batalla. Las cartas y los obsequios que se cruzan los mandos de las tropas combatientes, antes de que Horacio Nelson abandone las aguas tinerfeñas, son un testimonio del carácter hospitalario y cordial de los isleños, incluso en la guerra.

Muy posteriormente, en 1890, las ciudades de Puerto de la Cruz y Santa Cruz de Tenerife comienzan a ser destinos de Interés Turístico.

Unos cien años después, en 1982, Canarias se convierte en Comunidad Autónoma y, en 1986, se integra, con el resto del Estado español, en la Comunidad Económica Europea, después Unión Europea.

ERUPCIONES VOLCÁNICAS

Como isla volcánica que es, Tenerife ha sufrido diversas erupciones, de las que sólo cuatro se tiene constancia histórica. La primera fue en 1704 cuando entraron en erupción, de manera sucesiva, los volcanes de Siete Fuentes, Fasnia y Arafo. No obstante, fue en 1706 cuando se produjo la más importante, cuando el volcán de Trevejo estuvo durante cuarenta días expulsando grandes cantidades de lava que acabaron por sepultar la ciudad y el puerto de Garachico, el más importante de Tenerife en esos momentos.

En 1798, entra en erupción el volcán de Chamorra, en las Cañadas del Teide. La última erupción registrada hasta la fecha fue en el año 1909, la cual duró diez días y ocurrió en el volcán de Chinyero, en el municipio de Santiago del Teide.

A pesar de todo ello, y por increíble que parezca, no existe constancia de ninguna víctima mortal acaecida durante estas erupciones.

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